Un Cuento de Navidad

Están comenzando las fechas más odiosas del año para Marisa, las Navidades. La alegría de los niños por las calles contrasta con el frío en su rostro y en su corazón. Tres años duró la agonía de su marido, víctima de un cáncer que metastatizó en varias ocasiones. Durante esos años fue intervenido hasta en seis ocasiones y sometido tanto a radioterapia como a quimioterapia. Tanta lucha y tanto sufrimiento no sirvió de mucho. El resultado final, el languidecimiento de la vida que iba consumiendo como la cera de una pequeña vela.

Lamentablemente, no sería la muerte de su esposo la última tragedia que viviría su familia. Su hija Esther era ya toda una mujer y, no sin pelearlo con su madre, celebró su primera Nochevieja en casa de unos amigos. Ella se vistió informal, pero cumpliendo todos los tópicos relacionados con la buena suerte en ese día señalado. Estaba radiante.

La fiesta fue muy divertida hasta que el dueño de la casa la llevó a su taller en el sótano con el pretexto de enseñarle unos trabajos de cerámica. No le costó a Esther dejarse besar por aquel hombre maduro tan atractivo y tan atento con ella. Tampoco opuso mayor resistencia cuando él empezó a tocarle su sus pechos y su sexo.

Pero cuando la puso a cuatro patas, le arrancó las bragas y la penetró con miembro erecto de lascivia gritó con todas sus fuerzas. Nadie oyó su lamento desesperado. La violación se consumó. La rapidez en denunciar sirvió de poco. Aquel hombre había vendido la casa una semana antes y tomó un avión privado con destino desconocido. La mayor vejación que puede sufrir una mujer quedó impune. Esther sufre afasia desde entonces, sin que los tratamientos y terapias a las que se ha sometido hayan tenido efecto positivo alguno.

Por si fuera poco, Marisa y su hija se preparan para recibir las visitas de su familia, para soportar discursos del tipo “la vida sigue”, “es duro, pero hay que luchar”, “la Navidad es una buena época para salir del agujero”, para hacer de tripas corazón y tener que sufrir colas y aglomeraciones, comprar los regalos a los sobrinos y a sus hijos…, ellos no se merecen cargar con parte de su sufrimiento.

Es por todo ello, y por más, que Marisa y Esther desean que las fechas navideñas pasen cuanto antes, que puedan volver a su rutina de silencio sólo interrumpida por el aparato de televisión, libre ya de villancicos, galas, humor estúpido, galanes y artistas de moda, mujeres ligeras de ropa,… Como decía Gardel, “todo es mentira, mentira es el lamento…, hoy esta solo mi corazón”.

Psicodelirium os desea a todos unas felices fiestas.

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Buenos Deseos Navideños

Lilith, primera esposa de Adán

Para concluir nuestras Primeras Jornadas Brujas, os presentamos una libérrima recreación del mito Lilith o La Lamia, la primera mujer de Adán, anterior a Eva, según el Talmud, y la primera bruja.

Se dice que el mayor logro del Diablo es hacernos creer que no existe. Es admirable, aunque yo sé, de primera mano, que Satanás existe, aunque yo le llamo Samael, nombre que recibió de Dios, su creador: Samael es mi amado y siempre me trató como una igual.

De Dios no puedo decir lo mismo: Mientras que Adán fue creado de polvo, para mí utilizó deshechos y excrementos. De nuestra unión nacieron los más bellos y valientes demonios, pues no en vano, a pesar del material con el que fuí creada, mi belleza es singular y dominante.

Adán, el muy machista, por contra, me quería obligar a estar siempre debajo cuando nos amábamos: No soy mujer de seguir órdenes de ningún macho dominante, por lo que abandoné el Edén y me entregué a la lujuria en el Mar Rojo, donde no paré de follar y concebí miles de Diablos que Dios se encargó de asesinar a razón de cien al día.

Como venganza, mi más satisfactoria ocupación es matar a todo bebé menor de ocho días que me encuentro (cuidad de vuestros recién nacidos, ja, ja, ja…), así como también  recoger el semen que los hombres desperdician entre las sábanas o en cualquier otro lugar, bien en sueños, por onanismo o por adulterio. De este modo, mi prole sigue creciendo.

Pero no os creáis que únicamente mato niños y estoy todo el día embarazada. Siendo mujer viciosa, me entrego habitualmente al placer con mujeres, de las que aprecio su gran sensibilidad y su capacidad para entender y complacer a una bruja como yo. Mucho sexo, sí.

Brujas (o alien) en México

Parece que en Monterrey (Mexico) se discute si el vídeo que os muestro a continuación es real o un montaje, si lo que se ve es una bruja o un extraterrestre, o simplemente un ovni. De tratarse de una bruja, nos encontraríamos ante un documento espeluznante. De ser un alien, ante un documento aterrador y de ser un ovni, yo qué coños sé.

No han faltado hábiles internautas que han sugerido mediante un montaje cual es su versión y qué hay detrás de la bruja de Monterrey.

Zugarramurdi: Brujería en España

Sin duda, este pequeño y pintoresco pueblecito del Norte de Navarra, muy cerca de la frontera con Francia, es mundialmente conocido por el proceso inquisitirorial que allí tuvo su origen allá por el año 1.610 de Su Señor. Según las denuncias presentadas, cerca de 300 personas aparecían en principio inculpadas por delitos de brujería.

Según la web de su Ayuntamiento, como resultado de la intervención de los inquisidores fueron encausadas 53 personas que fueron llevadas a Logroño, de ellas 6 murieron en el camino o en las cárceles. El 6 de marzo de 1610 se celebró el Auto de Fe y como resultado del mismo 21 arrestados fueron acusados de delitos menores, 21 perdonados y 11 condenados a la hoguera (6 en persona y 5 en efigie junto a sus restos mortales), habiendo sido quemados el domingo 7 de marzo de 1610.

En el ensayo “Las Brujas y su Mundo”, Julio Caro Baroja clasifica las acciones por las que fueron condenados los brujos y brujas de Zugarramurdi:

1º) Metamorfosis, esto es, transformación, por obra del Diablo, en todo tipo de seres y animales con el fin de asustar a los paseantes de los caminos.

2º) Tempestades, esto es, grandes temporales, algunos invocados por el mismo Demonio, con los que bien hacían extraviarse los navíos del Cantábrico, bien destruían “panes y frutos”, aunque cuentan que la mera mención del nombre de Jesús bastaba para deshacerlas.

3º) Maleficios contra campos y bestias, reuniéndose las brujas para capturar sabandijas y alimañas tales como sapos, culebras, lagartos, lagartijas, limacos, caracoles y pedos de lobo y metiéndo todo en una caldera. Auspiciadas por el Maligno, derraman el contenido de aquel brebaje sobre las tierras y cultivos que han de sufrir el mal y Satanás pronuncia palabras tales como “polvos, polvos, piérdase todo” o “piérdase la mitad” y “salvo sea lo mío”.

4º) Maleficios a personas, o lo que es lo mismo, producir enfermedades o incluso muertes a los rivales, bien fuera de amor o a la propia familia. Los polvos maléficos, envueltos en pellejo de sapo, se le daban a quien se quería dañar, o se le untaba del pérfido ungüento, diciendo las palabras “El Señor te dé mal de muerte” o “enfermedad por tanto tiempo”.

5º) Vampirismo y necrofagia, especialmente relacionados con niños. El propio vicario de Vera de Bidasoa llevó incluso a 40 niños a dormir a su casa en una gran sala, donde eran bendecidos por el eclesiástico. Pero el Demonio y su séquito de brujos y brujas acudían a los alrededores de la casa e intentaban entrar por puertas, ventanas y hasta por el tejado. No obstante, el vicario con la Biblia en una mano y un frasco de agua bendita en la otra, iba conjurando a todo Cristo. A pesar de sus esfuerzos, el vicarió terminó descuidándose y los niños fueron llevados al Akelarre y castigados.