Exanguinación

Berto yace desnudo en la cama. Me aseguro de que está muerto y no le late el corazón. Es hora del trabajo duro y no acabo de encontrar una técnica rápida, limpia y meticulosa para deshacerme de los cuerpos. En cualquier caso, me gusta ver fluir la sangre, unos cinco litros que debe soltar cada uno de estos cerdos, la primera vez me pasé toda la tarde fregoteando… No quiero ni recordarlo.

De todas formas, hoy me apetece exanguinación, pero en plan “super clean”. Así que, ahora, propiamente a cargar con el muerto. Retiro la ropa de la cama y le envuelvo en la sábana de abajo. No gano para sábanas. Sin más dilaciones, lo bajo al suelo y lo arrastro hasta el baño. Rapidito que el rigor mortis no veas lo que dificulta esto. Tampoco quiero acordarme.

Ya está junto a la bañera, ahora para dentro, diossss, estoy echando unos bíceps que no veas. Lo de meter el cuerpo ahí reconozco que no es una de mis habilidades, carezco de un estilo depurado. En el arrastre de sábana, a pesar del esfuerzo físico, soy más elegante. Aunque he estado pensando en preparar una tablón con ruedas para el transporte, pero tengo que comprobar que no haga mucho ruido, incluso podría servir para hacer la “operación bañera” más simple… Bueno, por el momento esto es lo que hay. Abro la sábana y primero la parte de las piernas, luego el numerito de empuje, a duras penas consigo colocar un par de banquetas bajo el cuerpo una que meto desde el hueco que dejan las piernas medio metidas en la bañera y otra desde la cabeza, torciendo la espalda para dejarla ahí apoyada, esto es bastante complicado porque hay que levantar a pulso e ir colocando el apoyo, y el equilibrio es precario. Los golpes secos contra el suelo no son buenos para la armonía vecinal. En cualquier caso, dios bendiga a los fabricantes de banquetas resistentes.

Ya sólo queda una pequeña altura sobre la que izar a Berto. Necesito un segundo para recuperar el aliento, me siento apoyada contra la puerta del baño. Mis sienes chorrean y mi camiseta “I´m a serial killer” empapadita de sudor. Adoro esta camiseta. Un gato, sí, tabla con ruedas y gato, tengo que hacer las pruebas pertinentes.

Me incorporo decidida y a por el último esfuerzo que luego ya viene la parte más “soft”. Rodeo el cuerpo con mis brazos y empujo contra el borde y un poco hacia arriba, la bajada tira la leche de la espalda y hay que tener cuidado al llegar abajo con los brazos, el peso te los puede machacar contra la fría superficie.

Listooo!!! Vamos al lío, ya me he animado, a por el cuchillo. Me suenan nombres de la escuela y la tele, como yugular, carótida, femoral, esta es la de los toreros ¿no?. El cuchillo empieza a rasgar la piel desde detrás de la oreja, empieza a brotar mansamente en la fina línea dibujada por la lámina, lo clavo más profundamente, la sangre mana generosa. ¿He puesto el tapón de la bañera? Me he topado la clavícula, presiono un poco más y vuelvo hacia arriba calando más hondo. Ahora del otro lado, nananá, “suavesito”, presión, hueso, para arriba. Ahora uniré los cortes en horizontal desde el tope de la clavícula, no sé si sirve para algo pero me gusta ese recorrido.

Femoral, cara interna del muslo. Esta parte no tiene la belleza de la anterior porque las piernas tienen que estar flexionadas para que el tío quepa en la bañera y la vista del matojo y el cacharrín colgando resta glamour al asunto. Un buen corte limpio, tiene que ser una línea perfecta, no te tuerzas que me cabreo. Ahondo la herida, la visión de la mano empapada de rojo me fascina y me impulsa a hundir el cuchillo un poco más. ¿Cómo demonios se llamaba este cuchillo? Tiene un nombre… ¿Y si le corto el cacharrín? Se me escapa una risita.

Ir a la página principal

El URI para hacer TrackBack a esta entrada es: http://psicodelirium.wordpress.com/2008/04/04/exanguinacion/trackback/

Canal RSS de los comentarios de la entrada.

2 comentarios Leave a comment.

  1. Hola, te informamos que TU BLOG HA SIDO ACEPTADO en Blogueratura
    Al actualizar, recuerda siempre introducir la url comenzando con http://
    Cualquier problema con tu cuenta escribe a esta dirección (blogueratura@gmail.com).
    No olvides poner un botón de blogueratura en tu blog para que tus lectores conozcan el proyecto.
    Puedes también copiar la lista de los últimos actualizados dentro de tu blog.
    Blogueratura cuenta con una sección llamada “el artículo quincenal” donde todos los miembros del proyecto pueden escribir, sólo manda a esta dirección un artículo –que no sea cuento ni poema- de no más de 2 cuartillas, junto con una imagen para ilustrarlo. Podrás participar las veces que quieras. Los textos se enlistan y se van publicando conforme van llegando.
    También hay una sección que es el blog quincenal donde reseñas un blog que creas que es bueno. Esa reseña sí será revisada por los coordinadores del proyecto y será o no publicada de acuerdo a sus criterios.
    Gracias por seguir publicando la palabra

  2. las dos ultimas frases no tienen desperdicio, jajaja


Leave a Comment